En aras de mantener un ambiente saludable para los camarones, la buena calidad del agua es esencial para su supervivencia. Los niveles adversos de algunos parámetros como el pH pueden afectar en la alimentación de los crustáceos, y por ende su crecimiento. De no tomarse a tiempo medidas puede conllevarse a la mortalidad de los animales, fracaso de los cultivos y pérdidas económicas.

En primer lugar, expliquemos qué es el pH. Es la medida de concentración de acidez (iones de Hidrógeno) en las piscinas. En la cría de camarones u otros animales acuáticos, la variación del pH en el agua fluctúa diariamente. Ello se debe a varias razones, pero, en primer lugar, el dióxido de carbono producido por los organismos acuáticos cuando respiran tiene una reacción ácida en el agua.

El pH en la cría de los camarones aumenta igualmente durante el día a medida que el fitoplancton y otras plantas acuáticas eliminan el CO2 del agua durante la fotosíntesis. Por otra parte, el pH disminuye durante la noche debido a la respiración y la producción de CO2 por parte de todos los organismos.

Estudios científicos demuestran que el rango óptimo de pH del agua en el estanque de camarones debe oscilar entre 7.8 a 8.5. Por ende, resulta fundamental que los productores de camarón estabilicen el pH en este rango. Para obtener la mejor calidad de agua, la fluctuación máxima del pH diurno no debe exceder de 0.5. Es vital mantener un pH estable en un rango seguro ya que afecta al metabolismo y otros procesos fisiológicos del camarón.

Efectos adversos de un nocivo valor de pH en la cría de camarones

Si el pH cambia significativamente, puede hacer que los camarones sufran un shock, se debiliten y dejen de comer. En pH alto o bajo se extiende por mucho tiempo, hará que los camarones crezcan lentamente, atrofiando el crecimiento y sean susceptibles a las enfermedades. Puede causar estrés, menos sobrevivencia, baja producción y lleva a un crecimiento pobre. Los signos de pH sub + óptimo incluyen aumento de moco en las superficies de las branquias, enfermedad de las branquias negras, daños en los lentes oculares, comportamiento anormal al nadar, caparazón suelto, caparazón blando, irregularidad en la muda, fitoplancton deficiente y crecimiento de zooplancton.

El pH variará en el ambiente del estanque dependiendo de una serie de factores. Por ejemplo, el suelo de sulfato ácido, la tasa de lluvias en zonas de estanques, la densidad de siembra de camarones. Además, la alimentación y tasa de formación de lodos en el fondo del estanque; la presencia de micro y/o macro organismos en el ecosistema. Igualmente, la existencia de fitoplancton en el agua del estanque. Sin mencionar la tasa de producción de dióxido de carbono en el agua del estanque, entre otros aspectos.

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